Belleza y Fatalidad en Barry Lyndon

SPOILER PARA QUIEN NO LA HA VISTO

Me llama la atención de sobremanera la película y el humanismo que se encuentra en Barry Lyndon, que contiene en sí aquella humanidad agotada, descarnada y terrible producto de decisiones, valores y aspiraciones traspuestos a los eventos que suceden en la vida y que no somos capaces de controlar. Todo esto dando paso a una redención futura que se presenta como última esperanza, como luz ante la gran torpeza humana y nuestro ser interno que nos intenta proteger de la vida, de los demás y especialmente de nosotros mismos.gunfire-rings

Como pie de partida, La obra, basada en la obra homónima de William Makepeace, nos relata a historia de Barry Lyndon, joven irlandés que huye al asesinar al prometido de su prima, mujer que él desea y ama, pero que su condición social ni poder adquisitivo califican para comprometerse con ella frente a la figura del capitán Queen, hombre mayor que la desposa y que bate a duelo por el amor de ella.

Tras un montaje, Barry cree matarlo y arranca a probar suerte. Aquella figura del capitán será lo que simbólicamente Barry inconscientemente quiere llegar a ser y se propone a lograrlo como objetivo de vida.

Su padre ha fallecido al batirse a duelo, se le ha mentido en el montaje de la muerte del prometido de su prima, le han robado en la carretera y despojado de todo, huye a construirse a sí mismo con bases confusas de identidad y aspiración materialista.Barry-Lyndon-lobby-card-hands-up-1280x1006

Hay un auge y caída en la obra ya que parece que Barry, quien tiene grandes intenciones, a ratos lleno de nobleza y valentía, termina cayendo al abismo de un mundo frívolo. Sucumbe al pozo común de los anhelos bajos, pues no se libra de corromperse con el poder ni de dañar indiferentemente a quienes le rodean.

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La vida, ante su gran sed de poder, lo lleva como corcho en el agua sin control abandonado a un destino realista y fatalista que difiere enormemente con el romanticismo y que más se parece al realismo de Flaubert Ropert que muestra la desgracia de quienes osan querer demasiado y aplastan a su alrededor para conseguir su victoria.

La película entonces pareciera estar dividida en dos partes…auge y caída…el auge se lo da el valor con que se arroja al mundo y lucha por conseguir lo que quiere y la caída llega cuando, tras conseguir lo que quiere no es capaz de cuidarlo ni amarlo. Paradoja de la vida solo comparada con las épicas epopeyas de los mitos pasados y de los mundos modernos para quienes estamos acá insertos luchando con esa terrible necesidad de tener que conformarnos en un mundo materialista. Somos acaso muy diferentes a Barry Lyndon?

Ahora bien, la mentira lo ha llevado lejos, partiendo (como señalé anteriormente) por la pseuda muerte de quien cree haber fusilado en el duelo. Cuando su tío le cuenta que Queen nunca murió, él se da cuenta que el mundo funciona con mentira. Podemos ver que al comienzo Barry era una persona honesta, sin embargo luego obra desde la mentira, que más que solo mentira es la desesperación por pertenecer al mundo cuya mentira está creando para obtener su cometido, pero para poder crearlo también! Y renegar de su pasado y su proveniencia campesina.

Un punto interesante es que al momento en que Barry decide no matar o disparar en el duelo a Blumington (su hijastro), es cuando vemos que el hombre no es del todo malvado o culpable netamente de sus actos. Ahí está su redención y la salvación de su humanidad restante. Cuando lo veo, siento lástima ya que todos podemos ser ese hombre entusiasta de vivir la vida y que no puede evitar se corrompido por ella misma.barry-lyndon_2

El final nos revela la verdad, qué importa cuánto bien material habremos logrado en esta vida, cuanto sufrimiento, amores y amigos hemos tenido, status sociales, puestos de poder…malos o buenos, ricos o pobres, todos son iguales ahora. La vida y su curso implacable es la misma para todos. EL arte de armar una vida. De qué te arrepentirás al momento de morir o que secretos guardarás que te pesarán en la conciencia. Barry pagó lo que tuvo que pagar ante una energía más fuerte que él…la vida y su curso implacable, consiente y fuerte cómplice de la inconsciencia de la vida de él mismo, que le presentó e hizo vivir lo que debía experienciar para su propia redención. La muerte del hijo es entonces su castigo, pero también su liberación…su hijastro, quien juega al mismo juego de Barry desde la arista opuesta, lo vence y el protagonista pierde todo…familia, esposa y hogar. Sin una pierna vuelve con su madre a su Irlanda natal a morir en la soledad.

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Handel nos transmite aquel fatalismo con gran intensidad…tenemos cosas de Barry Lyndon y eso nos incomoda. Épico y fatalista, poderoso. El Arte logrado por Kubrick en base a la cámara y la iluminación natural además de su ambición por lograr un arte sublime, más nos confunde ya que hay belleza y oscuridad constante. Quien hace zapping y se encuentra con esta obra en el cable pensará que es una película de época, seguramente algo romántico ingenuo, sin embargo se da cuenta que hay algo que destaca, que sale del protagonista hacia uno, la necesidad aspiracional, el amor por el poder, el éxito tras la lucha y constancia y luego la bajeza, la corrupción ante los logros obtenidos. En aquellas pasiones, en esa inconsciencia, efectivamente somos todos iguales al momento de nuestra muerte. Que ganas que la obra no hubiese sido tan bella, con un arte tan sublime y perfecto y no producir así, la obsesión, adicción y seducción que ella en mí genera. Nos confunde al igual que la vida, magnetizados por la unión entre belleza y fatalidad.

 

Sigamos luchando entonces, pero de una manera más consciente que Barry Lyndon…con su valor, pero con mayor honestidad sin ese traje formal aspiracional que él tanto desea obtener, que ya puesto lo cubre y descuartiza a pedazos. Es aquel traje el que finalmente le arranca la pierna y lo inmoviliza para siempre, que le dio sentido a su vida bajo el velo limitante de la monstruosa necesidad de querer ser alguien en la vida.

Si la última frase de la última escena nos comunica que la muerte nos iguala (pues es esa nuestra condición humana), la naturaleza y belleza encontrada en la obra nos comunica lo contrario, neoplatonismo, eternidad y libertad. He ahí un juego oculto y dos conceptos que se contraponen de igual manera que en el afiche con la rosa y la pistola. Tanta belleza capaz de producir un goce estético e iluminado, trascendente.

Entonces humanismo en la medida en que decidimos y actuamos en nuestras vidas, en las palabras que pronunciamos, los pensamientos que tenemos y la atención en que depositamos nuestras miradas y cuerpos.