Reflexiones de Fin de Año

Mi año 2016 comenzó de la manera más inesperada y frustrante posible…me iba a ir a Nueva Zelanda a estudiar sobre religión, sin embargo en último minuto y con pasajes comprados, no resultó la visa y me quedé sin trabajo, sin casa y viviendo donde mis padres. Ante tal situación comencé a garzonear (un eterno comodín que todos quienes hemos sido garzones tenemos para recurrir en momentos de dificultad) y luego entré a trabajar en una empresa de Factoring.

 

Más adelante conseguí trabajo en un rubro absolutamente desconocido para mi…postulé, di mi entrevista y contra todo pronóstico me puse a trabajar como Directora de Arte en una agencia de Publicidad. Supongo que mi carrera de artista visual funciona con cierta limitancia en los campos laborales, pero también puede otorgar gran versatilidad.

Curiosa y entretenida entonces la dicotomía que vivo entre mis estudios esotéricos y la imagen y su absoluto poder en superficie. Aunque quizás la moda también recurra a recursos mágicos…he percibido aquella fuerza en la medida en como pueden llegar a hacerte desear algo con tanto fervor hasta el punto de marcar tendencias culturales, de mover masas. Cierto terror ante esto no puedo evitar no sentir, pero también fascinación por la creatividad requerida ante la mezcla de tantos factores… creatividad, comunicación, dirección…

 

Ahora termino mi año feliz, pues junto a mi socia, nos hemos ganado un fondo de cultura estatal (Fondart), que nos permitirá investigar durante todo el próximo año sobre Sincretismo Esotérico en la tradición oral de la zona central del país. Nuestro objetivo es estudiar las raíces identitarias que nos conforman y de qué manera nos relacionamos con nuestra divinidad, pelar la cebolla a fondo buscando aquel patrimonio intangible, intentando levantar rituales y cosmologías escondidas y casi desaparecidas en nuestro mundo moderno, que como Goliat avanza y devora todo.

Nunca pensé que iba a poder trabajar en lo que más me gusta y amo, tampoco pensé que este año iba a sentir la recompensa (y eterno agradecimiento) de ser leída tras tanto tiempo pasarme escribiendo discretamente en mi sitio web. Tampoco pensé que iba a conocer a tanta gente maravillosa cuya búsqueda de sí mismos, de autoconciencia, voluntad, libertad y empatía hacia la sociedad es un regalo inspirador. He aprendido mucho de ellos.

 

Seguramente estamos cada vez más cerca al Kali Yuga y el próximo año el holocausto habrá de seguir avanzando, pero mientras aquello sucede, debemos seguir intentando cultivar el mundo propio que cada uno posee y seguir creando la realidad que nos contiene. Aún estamos creativos y no extintos y las herramientas personales siguen estando ahí para quien las desee sacar de su cajita de tesoros, cuya llave es la voluntad, y que nos permita transmutar hacia aquel estado amoroso de conexión con esta energía fuera de nosotros mismos que le nombramos dios.

Podemos entonces tener muchas ambiciones (mi ser intelectualoide tiene bastantes y lucho con ellas) sin embargo la base se mantiene bastante simple…de ser Humanos, amar, respetar… aquellos terminos que pueden llegar a sonar ingenuos o muy cristianos, sin embargo alojan una gran posibilidad de libertad y son una invitación para trascender, para moldearnos a nosotros mismos.

 

Mi deseo para todos en este fin de año, es que la vida que vivimos cada día nos sirva como vía para desarrollar la Disciplina y llegar a los objetivos que deseamos, que las instituciones que nos intentan coartar nos sirvan para sobreponernos utilizando nuestra Voluntad, que aprendamos a Decidir y a Hacernos Cargo de nuestras desiciones, que podamos conquistar nuestra Libertad y Compromiso Personal y utilizar nuestra Creatividad dando paso a una imaginación activa desde el Amor.

 

Recordar que FINALMENTE NINGUNA IGLESIA, NINGÚN GURÚ, NINGÚN POLÍTICO NOS DARÁ NI NOS QUITARÁ ESE PODER, derecho absoluto por nacimiento, pocas veces desarrollado ejemplificada su falencia en el zombie que sigue la masa y pierde su humanidad. Esta vida es un trabajo en sí misma, dura, pero bien recompensada para quienes deseen que así lo sea.

 

  • Jaime Carrera T

    Seca