Visitando a un escritor

La librería me pareció como si se viera pequeña y concisa, sin embargo (y ya que estamos hablando de esoterismo) energéticamente no se sentía aquello. Había un silencio atento, pues las energías radicadas en el altar y los libros dispuestos, analizaban a cada persona que entraba, incluyéndome a mí.

En su librería, él muy amable, me recibió y pudimos tener una agradable conversación en torno al esoterismo, el género del horror y la situación actual en que se encuentra el país en relación a lo esotérico y a lo espiritual.

Y la verdad es que quería escuchar a este hombre con atención ya que su trayectoria es bastante larga. A modo de crónica; a los 18 años arma un colectivo de amigos y crean el primer fanzine sobre esoterismo. Elíade, René Guenón, Paracelso, entre otros serían sus referentes más destacados. Con esfuerzo y dedicación lograron sacar bastantes números que aún se mantienen vigentes.

Desde ese momento al parecer nunca dejó de crear. Investigador, conferencista, profesor, productor y principalmente escritor, ha escrito numerosos libros entre ellos “El jardín de las Trincheras”, “Templarios; Cruz y Medialuna”, bastantes ensayos, algunos traducidos para el extranjero y su último libro “La Recta Provincia; una cofradía de brujos al sur de Chile”; investigación en torno a la existencia del grupo de brujos más importante que ha existido en Chile, su organización, cosmología y rituales bajo una mirada esotérica y sincrética.

¿Cómo ves lo que está pasando con el Esoterismo ahora?

Estamos viviendo la era Kali Yuga, período que requiere un quiebre y destrucción, pues es la oscuridad previa a la era dorada…

 Inmediatez y confusión, la necesidad de maestros espirituales que te indiquen que seguir y que decisión tomar con el ánimo de llenar una necesidad espiritual que el catolicismo no supo entregar.

Por una parte la religión católica ha olvidado sus propios ritos esotéricos y por otra, el elaborado esoterismo mapuche no es revelado al chileno a causa de las discriminaciones existentes en ambos lados. Lo que ha sucedido en otros países y culturas, es que los grupos religiosos se han unido formando un esoterismo acorde a la identidad y necesidad del país…es por eso que los rituales y ceremonias se viven con especial dedicación, se sienten, pues son parte de la comunidad y de cada ser individual. La falta de esto es lo que hace que estemos desamparados de espiritualidad y de conciencia esotérica.

Para Fritz, la inquietud espiritual es una cosa y el estudio del esoterismo es otra. Para aprender sobre lo primero no es necesario adoctrinarse ni pertenecer a un grupo determinado. Cada uno tiene su propia búsqueda, su propia cruzada y sus propios demonios y fantasmas. Seguir modas o buscar la luz espiritual en otros y muchas veces de manera superficial, no es tan fructífero como cuando uno se atreve a mirarse hacia adentro y reconocerse en su luz y oscuridad.

Es así como el esoterismo compila, fusiona e interpreta los estados profundos y conscientes de cada individuo y sociedad. Se conecta con lo que le da sentido a la humanidad y se representa y esconde por medio de símbolos. Si no existe el trabajo de la profundidad interior, tanto en personas como en grupos religiosos, no hay esoterismo.

En esto estoy muy de acuerdo, pues el estudio del esoterismo debido a los trazos culturales que ha generado, tanto su proceso histórico como fenomenológico es simplemente fascinante y digno de ser un campo de investigación perteneciente a la academia, por cierto tal como ya lo es en ciertos países como Holanda e Inglaterra.

Y quizás es por eso también que él ha sabido comprender y analizar el terror con especial atención. Especialista en Lovercraft analiza los símbolos y caracteres ocultos que en ellos se encuentran…

Hablan de lo sagrado, de las ubicaciones de los dioses, pero todo de manera invertida, apuntando así hacia la oscuridad. Es una involución y una des iniciación, profanar algo que alguna vez fue sagrado.

Pienso entonces ahora que la gente les teme, sin embargo a aquellas obras no deberíamos temer, pues son un reflejo de nuestra era, quizás deberíamos temer más a nuestra sociedad y a lo que nos estamos convirtiendo cada día. Esos monstruos nos advierten de una posibilidad de existencia; zombies, monstruos y demonios, no son tan ajenos a nuestras propias características humanas. De alguna manera nos hablan de una potencialidad de poder oculto desconocido.

Vuelvo entonces a mirar al altar, desde donde figuras pertenecientes a diversas religiones están ahí protegiendo, como gárgolas pequeñas me miran atentos. Una duda; ¿de qué protegerán al escritor del que aquí me refiero? ¿De los monstruos literarios o de nosotros, las visitas y compradores que ese espacio habituamos? ¿O a los propios monstruos que acarreamos y nos acompañan en todo lo que hacemos? Pienso que él es de los que tienen una sensibilidad especial que los detecta (poder que el mismo género del terror le ha otorgado) aunque permanezca silencioso y conteste cordial a las preguntas y comentarios que yo le hago.

Con respecto a las nuevas formas esotéricas y la existencia de movimientos como el New Age, según el escritor no está mal que existan sino que simplemente hay que estar atento…

Antes de meterte a un grupo que te adoctrine, pregúntate a ti mismo ¿qué buscas?

Y tal como señala también en su obra sobre La Recta Provincia, mientras miremos hacia afuera y no seamos capaces de mirar hacia adentro, no podremos buscar en nosotros mismos ni menos en Chile nuestros propios símbolos, mitos y creencias que nos hagan más fuertes como individuos y sociedad.

Ante esto veo calma, pero una ansiedad interna e impaciente en la búsqueda de una identidad casi olvidada y perdida. Sin ir más lejos; ¿cuánto de eso se nota y aparece en todo lo que esta sociedad hace…en el mall, en la destrucción de hermosas casas patrimoniales, en dar la espalda y casi escondernos del pasado de esta tierra…tan hermosa, larga, mitológica y temiblemente poderosa amparada bajo la cordillera de los Andes? La Identidad se recuerda… ¿será posible en este país? Queremos que así sea y la existencia de él, así de como de muchos otros otorgan una lucecita de esperanza, que sin adoctrinamientos ni túnicas blancas, indagan y exponen una verdad. De manera honesta nos hablan desde su experiencia. No son maestros espirituales ni gurús que te guíen por una senda determinada, sino que son conocedores, observadores y estudiosos que han logrado aportar desde su propia creatividad y libertad.

Agradezco y me marcho de la librería, extensión y portal oculto del mundo esotérico del escritor.

 

Gracias por tu tiempo Sergio Fritz

One thought

  1. Roberto Cabrera Olea

    Mayo 4, 2016

    Preciso, contundente y muy bien escrito! Interesante ruta la de Sergio, que sigue su camino, y en ese placer de descubrir y recordar, mueve el instinto curioso en quienes entran en su librería o leen sus escritos. Y en esa curiosidad también van creando su camino interior, honesto y verdadero, sin escuelas, dogmas ni maestros.